19 jun. 2012

El Silicon Valley madrileño está en Chambery

El Silicon Valley madrileño aglutina a un conjunto de emprendedores que tienen claro que aquí no es imposible triunfar, pero reivindican que nuestro país tome nota del barrio californiano, en el que los emprendedores son casi héroes


Hay quienes, a pesar del oscuro paisaje económico, sí divisan aquellos brotes verdes de los que hace ya tiempo hablaba la exministra Salgado. Son jóvenes emprendedores, una especie en peligro de extinción en España pero que, precisamente por ello, tiene claro que abandonar el país en busca de un futuro mejor no debe ser su mejor alternativa. Quieren quedarse en España y crecer para establecer las bases de un sistema en el que emprender sea sinónimo de éxito. 

En el madrileño barrio de Chamberí se estableció hace algún tiempo este esperanzador foco de talentos que no solo luchan por sus proyectos, sino que ya han triunfado -y mucho- con ellos. Su «núcleo duro», un grupo de jóvenes empresarios, decidió crear Chamberí Valley, una especie de Silicon Valley más que castizo y que, si en algo puede parecerse al «valle del silicio», es el empeño y la creencia de sus miembros de que pueden ser los mejores. No ha tenido que pasar mucho tiempo para que Chamberí Valley haya logrado convertirse en un gran invernadero de compañías de base tecnológica que deben gran parte de su triunfo a la cooperación.

«Chamberí Valley es una comunidad construída por emprendedores con el objeto de ayudarse entre ellos». Así define el sistema María Fanjul, CEO de la compañía Entradas.com y una de las cabezas pensantes de este proyecto. «Entre nuestros retos se encuentran lidiar con los problemas de una empresa que se hace adulta, como la apertura de nuevos mercados, contratación, retención del talento...». Además, María deja claro que Chamberí Valley «no busca dinero, sino experiencias. Queremos contactar con personas que han superado con éxito los problemas a los que nosotros nos enfrentamos». Miguel Arias es otro de los cerebros de esta cuna de emprendedores y CTO de IMASTE, el proveedor para el desarrollo de ferias y eventos virtuales más importante en Europa. Para él, «Chamberí Valley es networking de alta calidad. Si un miembro del grupo tiene un buen contacto con un fondo de inversión, se lo presentará a otro porque confía en él. Lo mismo ocurre con abogados, proveedores e incluso clientes cruzados....se trata de facilitarnos los retos del emprendimiento».

Un requisito para formar parte de este vivero de empresas es haber facturado un millón de euros o tener más de esta cantidad como inversión. Según cuenta Iñaki Arredondo, co-fundador y CEO de Madpixel y co-fundador de The Mad Video, «cuando creamos este proyecto nos dimos cuenta de que había muchos foros para emprendedores que empiezan, pero no para empresas más consolidadas, con ciertos años y facturación a sus espaldas». Es por ello por lo que dicha condición sirve, según Arias, «para distinguir entre proyectos de nueva creación, que tienen unos retos determinados y proyectos en fase de consolidación y crecimiento, con retos diferentes». Para el creador de Coches.com y otro de los creadores de este proyecto, Iñaki Arrola, solo una palabra define la filosofía sobre la que pone sus cimientos Chamberí Valley: «Apoyo».

«En España no toleramos el fracaso»

El nombre de este proyecto hace que las comparaciones con Silicon Valley sean inevitables. Para Arrola, entre Chamberí y el barrio californiano «son casi todo diferencias, pues no tenemos que ser iguales que ellos. Lo que buscamos es concentración de proyectos y la aportación a un ecosistema emprendedor que en España es necesario desarrollar». Así lo corrobora también Iñaki Arredondo, quien considera que «la diferencia entre ambos es el ecosistema, la necesidad de un ambiente para que los nuevos negocios prosperen, todos los actores estén implicados». 

No en vano, la CEO de Entradas.com apunta que, a pesar de las diferencias, «la mentalidad española tiene grandes ventajas que se asocian al éxito de Silicon Valley: somos innovadores, trabajamos bien en equipo y tenemos capacidad de reacción». No obstante, considera que el gran problema de nuestro país es que «los emprendedores tienen miedo al fracaso, no piensan en grande y no se les reconoce socialmente, mientras que en Silicon Valley el emprendedor es un generador de empleo y riqueza, y es por ello admirado y protegido». Esta es, precisamente, la idea que destaca Javier Andrés, fundador de Ticketea.com, un portal de compra-venta de entradas en el que las redes sociales son el eje principal. «En Silicon Valley tienen la creencia de que tanto el emprendedor como el inversor van a cambiar el mundo».

«En Silicon Valley, el emprendedor es admirado y protegido»

Todos ellos coinciden en que emprender en España no es precisamente fácil, pero a todos les caracteriza el hecho de tener unas inmensas ganas de cambiar un país que creen puede llegar a ser la cuna de grandes empresarios. «Emprender no es sencillo -comenta Javier- encontramos muchas barreras para acceder a la financiación, atraer a un equipo con talento... además, hay cosas que te pueden echar para atrás, como la poca tolerancia al fracaso que tenemos en España, donde el riesgo reputacional influye mucho». 

El creador de IMASTE, por su parte, piensa que «recrear el ecosistema de Silicon Valley no sería fácil en España, pues tiene una serie de factores que nosotros no tenemos, como la financiación sin aversión al riesgo, universidades tecnológicas de alto prestigio...». Sin embargo, se muestra optimista al asegurar que «Madrid y España están cambiando, pues cada vez hay más gente que arriesga para montar sus proyectos». Iñaki Arraedondo apoya su idea: «No todo es blanco o negro, en España cada vez hay más apoyo mútuo, pero falta ecosistema y apoyo al espíritu emprendedor. No hace falta irse a Silicon Valley para triunfar, pero hay detalles en España, como los pagos a 90 días o más, que no son comprensibles ni aceptables»

Las empresas de este núcleo duro de Chamberí no son solo ejemplo de ganas y superación, sino de un éxito y triunfo que a algunos les ha llevado mucho más allá de nuestras fronteras. Un ejemplo son MadPixel y The Mad Video, de Iñaki Arraedondo y Koldo García, este último afincado en Silicon Valley para encargarse de la parte más «internacional» del negocio. IMASTE, por su parte, es toda una referencia europea en la preapración de eventos virtuales y acaba de llegar a un importante acuerdo con ON24, con sede también en California.

«Frágiles, pero valientes y necesarios»

Es precisamente por esta confianza en el sistema por lo que los miembros de Chamberí Valley han promovido un manifesto en el que dejan constancia de su creencia en el futuro de España. En él afirman, entre otras cosas, que «la posibilidad de fracaso no nos detiene», y proponen tres líneas de actuación para potenciar la creación de empresas: fomento y canalización de la inversión, gestión del talento y creación de un mercado que favorezca el nacimiento y desarrollo de nuevos negocios. «Con mucho trabajo, esfuerzo, talento y un punto de suerte es posible crear proyectos con mentalidad internacional. La tecnología y las ideas españolas no tienen nada que envidar al resto del mundo». «Sabemos del talento y las capacidades de España, pero para eso tiene que haber una apuesta clara por un cambio de modelo productivo», afirma Arraedondo.

Los creadores de Chamberí Valley coinciden en que el miedo al fracaso es la principal barrera a la hora de lanzarse a emprender en España. Además, creen que nuestro actual modelo educativo no está preparado para generar emprendedores.Según Iñaki Arrola, «es necesario crear una cultura del esfuerzo. En el colegio se enseñan pocos ejemplos de cómo ganarse la vida por uno mismo». Para María, por su parte, «en las clases se da demasiada teoría sin fomentar el debate y se juzga al que hace las cosas de manera distinta». «Silicon Valley nació de la Universidad de Stanford uniendo educación, talento, ideas y capital».

¿Necesitamos ser Silicon Valley?

Los innovadores de Chamberí Valley saben que España necesita con urgencia un cambio de cultura. «En España nos faltan ejemplos en la sociedad de gente a la que nos queramos parecer. Aquí, desgraciadamente, esos ejemplos solo son deportistas. Siempre repito una frase y es que, desgraciadamente, en España la muerte de Steve Jobs y la película "La Red Social" han hecho más por la cultura emprendedora que cualquier otra cosa», considera Arrola.
Para el creador de Ticketea.com, en España podrían conseguirse los mismos logros que en el barrio californiano, aunque reconoce que «es impresionante ver como en Silicon Valley se unen todos los factores para emprender: el cerebro, a través de la Universidad, el corazón, mediante los fondos de capital riesgo, los músculos, representados por las empresas que allí trabajan y el alma, que son los emprendedores que quieren cambiar el mundo». Aunque su compañero, Iñaki Arredondo, deja un mensaje de esperanza: «incluso en España, "imposible is nothing"».


Fuente: ABC 

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