2 nov. 2011

Aumenta el libro digital en Estados Unidos

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El País

Entre atemorizada y excitada está la industria del libro en Estados Unidos ante los meteóricos avances de los contenidos digitales. La progresión en el mercado es mucho mayor que la que pronosticaban los expertos. En 2010, las ventas de contenidos para dispositivos electrónicos se dispararon hasta en un 10%. El crecimiento al que los editores y libreros estaban acostumbrados era del 1% o el 2% y ahora han alcanzado un 15% del total. ¿Ha llegado la progresión geométrica al mercad
Interesante noticia que nos demuestra que la tecnología avanza sin parar, sin meditar y sin haberlo solicitado en muchos casos. Las industrias del libro tendrán que ponerse las pilas. “En dos años España se colocará en esa cuota”, afirma un experto

Son datos de la asociación Book Industry Study Group (BISG), que agrupa a diferentes sectores del gremio en Estados Unidos y cuyo director ejecutivo, Len Vlahos, participa hoy en las Jornadas Técnicas de Anele (Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza) para analizar nuevas formas de lectura. “Estamos muy impresionados por la velocidad que están tomando estas transformaciones”, afirma Vlahos.

Pero no solo por la aceleración. También por las profecías que han quedado en papel mojado. El caso es que la fascinación por los aparatos Kindle, de Amazon, por el más reciente Nook, de la cadena Barnes and Noble, o por el Kobe está rompiendo un montón de ideas preconcebidas. Como por ejemplo que el lector más adicto y tradicional de papel -aquel que consume un libro a la semana- no entraría tan rápidamente en esa nueva dimensión.

Ha resultado al contrario. Según un reciente estudio de la BISG, el 25% de estos lectores se han pasado ya al nuevo dispositivo. Entusiasmados. “El 75% de los que lo han probado tienen una opinión muy favorable”, asegura Vlahos. Es un lector que prefiere, además, el libro electrónico puro y duro a las tabletas. Un lector que cuenta entre 30 y 44 años, culto y habitante de barrios residenciales, a quien han ganado los Kindle y no los iPad.
Es un lector -lectora, más mujeres que hombres-, según el estudio, que compra más y lee más. Y que ante todo consume novedades de ficción. Otra profecía que ha sido barrida. Cuando aparecieron los primeros libros de ese formato, allá por 1999, los inventores del producto pensaban que ante todo penetrarían en el mundo del ensayo y el libro académico. No ha sido así.

No solo los universitarios lo utilizan poco, ya que los libros de consulta no se han reconvertido a la velocidad deseada y los profesores observan estos inventos aún con desconfianza. Son los escritores de ficción quienes tiran más de las descargas. “Sobre todo en los géneros de novela romántica y de ciencia ficción”, comenta Vlahos. Y los best sellers. “Cualquier novela de Stephen King o John Grisham está por encima de la media en descargas. Podemos hablar de entre un 30% y un 50%”.

Justo la cifra a la que se dirige el mercado mundial en 2020. “En la última feria de Fráncfort, las previsiones más conservadoras apuntaban a que, por esa fecha, el 50% del mercado será digital”, asegura Javier Celaya, responsable de Dosdoce.com. Aunque la cuota digital en el ámbito de la industria editorial en español es tímida y apenas alcanzó el 3% en 2010, Celaya cree que es cuestión de tiempo: “En dos años nos colocaremos en la cuota estadounidense”.

Una cuota que aumenta de manera exponencial. “Las previsiones para 2011 son de más del 20%”. Ha sido un salto muy rápido. Aunque el mercado en España, según Celaya, sí aceptará más las tabletas que los libros electrónicos. Y eso que existen ya 200.000 aparatos vendidos y dispuestos para las descargas. Descargas legales. Es otro dato curioso: el lector compra.

La carrera comenzó en 2007. Y la clave fue el invento Kindle, lanzado por Amazon. Cuando apareció ese primer dispositivo cómodo, los lectores comenzaron a confiar. A eso se unió una política de precios más razonable. En Estados Unidos una descarga supone la mitad que un libro de tapa dura. Lo marca el editor y es inamovible. A la carrera se unieron cadenas de librerías como Barnes & Noble. Si hace tres años el daño que iban sufriendo amenazaba su desaparición, el panorama ha cambiado. “Compraron la plataforma Fiction Wise y eso les puso en órbita. Crearon su propio dispositivo y han conseguido hacerle frente a Amazon copando un 27% del mercado”, comenta Vlahos.

Y la industria del libro en español, ¿responde a ese mismo miedo o a una idéntica excitación? Precisamente, la clave es la expansión global. Un mercado de 400 millones de hablantes y potenciales lectores da mucho juego. No solo en América Latina, que va sumándose lentamente a la ola digital con México, Chile, Argentina y Colombia como países punteros. También en Estados Unidos. “El interés por vender libros en español en Estados Unidos lo prueba el catálogo de 40.000 títulos de que dispone la web de Barnes & Noble, sin ir más lejos”, opina Celaya.

Son una enorme porción de lectores, segundas generaciones más cultivadas que sus progenitores y que alternan la lectura de libros en inglés y en español. Toda una oportunidad para la industria. En cualquiera de los formatos. “La batalla de las grandes editoriales que quieren conservar su cuota de mercado en papel frente a aquellos, como Amazon o Google, que apuestan por lo digital está en pleno desarrollo”, comenta Vlahos. “La estrategia de los grupos tradicionales es multiplicar los puntos de venta”, comenta el responsable de la BISG. La confianza en la librería no decae.

Fuente: El Pais.

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